Durante años se habló de “categorías” (streaming, gaming, apuestas) como si compitieran en ligas separadas. En 2025, esa división sirve más para organizar menús que para explicar el comportamiento real: el usuario reparte su ocio en el mismo dispositivo, con las mismas mecánicas de retención y, sobre todo, con el mismo límite duro: horas del día.
La evidencia va en la dirección contraria a la nostalgia del “cada cosa en su sitio”. A nivel global, el tiempo de internet ya se inclina hacia el móvil: 3h 46m al día en móviles vs 2h 52m en ordenador (promedio de usuarios), datos globales de uso de internet (DataReportal). Y cuando la pantalla manda, mandan también las decisiones de producto: sesiones cortas, notificaciones, recomendaciones y “solo un minuto más”.