Las aventuras de Rich Wild continúan, y esta vez Play’n GO ha decidido enviarlo en busca de tesoros en el Antiguo Egipto. Lo más resaltante del juego son su ambientación, los gráficos 3D y su banda sonora. De esta, destacamos que no es monótona, sino que va variando conforme pasa el tiempo de juego.
La temática egipcia está muy marcada en todo el diseño, teniendo de fondo columnas de lo que parece ser un templo sagrado. No faltan los colores dorados, acompañados de pequeños detalles en azul y rojo que dan una mejor estética al juego. Los símbolos están muy bien logrados y al tener una combinación ganadora la animación mejora la experiencia.